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El Sistema Tecnológico en las Organizaciones y su Administración

Antecedentes

En las condiciones actuales de globalización, las organizaciones enfrentan nuevos mercados, lo que implica clientes con necesidades diferentes y competidores con distintos diseños de transformación a los tradicionales. Esto es, las organizaciones como sistemas tienen la necesidad de aumentar su competitividad en términos de crecimiento y desarrollo, donde la innovación y la administración de la tecnología en general son consideradas variables motrices del sistema.

La relación que existe entre tecnología, economía y ciencia, no es lineal; pero sí podemos coincidir en que la economía demanda de la tecnología respuestas a las nuevas necesidades generadas por un entorno turbulento. En este sistema estructurado de manera interdependiente, las organizaciones deberán hacer uso de sus fortalezas para aprovechar las oportunidades del entorno.

Así, a la tecnología como variable motriz se le debe administrar con un enfoque estratégico, considerando la brecha existente entre lo que se tiene y lo que se desea y utilizando modelos y metodologías que sean aplicables al entorno específico de la organización de que se trate.

Por ello, el presente capítulo considera a la tecnología como un sistema tecnológico que se integra y lleva a cabo dentro de las empresas, por lo que su comportamiento sólo será entendible cuando lo examinemos como un todo y no como una parte de ese todo; por otra parte, consideramos sus interacciones con el entorno o medio ambiente que las rodea. Así, el planteamiento del estudio del sistema tecnológico se aborda considerándolo como un elemento más de la organización que establece relaciones particulares con su entorno.

Esta posición respecto a la tecnología, para nuestro caso las TIC, y su administración nos lleva a establecer un proceso administrativo aplicable en nuestro país; por ello, es necesario recordar que la administración per se conlleva objetivos sociales, que adquieren un valor sustantivo cuando se refieren a la tecnología y su uso en la empresa, pues esta disciplina es, en gran medida, responsable de la permanencia y/o desarrollo de la organización.

LA TECNOLOGÍA COMO UN SISTEMA

A la tecnología se le define como un método (o procedimiento) para efectuar algo. En esta definición se deben considerar los medios (instrumentos, herramientas y máquinas) vinculados al procedimiento y a la clase de materiales que se transforman. También debe incluir los conocimientos científicos formales (escritos y al alcance de cualquier persona o institución), así como los que forman parte de la cultura de la sociedad en general: empresa, grupo de trabajo o trabajador en particular. Lo anterior con el objetivo específico que generalmente es el de producir y comercializar un bien o servicio.

Otras definiciones de la tecnología consideradas como clásicas son:

“Es un acervo de conocimientos de una sociedad relacionados con las artes industriales”. Mansfield.

“Es una aplicación sistemática de la ciencia y otros conocimientos organizados, en las tareas prácticas”. Galbraith.

“conjunto de instrumentos, herramientas, elementos, conocimientos técnicos y habilidades que se utilizan para satisfacer las necesidades de la comunidad y para aumentar su dominio en el medio ambiente”. Amiclar Herrera.

La tecnología consiste en una serie de técnicas… cada técnica está asociada a un conjunto de características. Esas características incluyen: la naturaleza del producto, el uso de los recursos (maquinaria, personal calificado y no calificado, materiales, administración y otros insumos), la escala de producción y todos los productos y servicios complementarios considerados. (F. Stewart; Technology and underdevelopment; McMillan, N.Y, U.S.A., 1977.)

“… es un elemento esencial de la producción y como tal se vende y se compra en el mercado mundial, como un producto”. (UNCTAD- 1972-176 1, Directrices para el estudio de la transmisión tecnológica.)

“Ya que la tecnología es básicamente conocimiento, el mercado en el cual se le comercia tiene la característica particular de que los vendedores saben lo que venden, pero los compradores no saben lo que compran”. (Thoumi, F.E., OECD, Paper No. 6.)

“Una definición amplia de la tecnología debe abarcar cuatro componentes:

-       Hardware técnico, esto es, una configuración específica de maquinaria y equipos adecuados para la elaboración de un producto o la prestación de un servicio.

-       Know how, es decir, conocimiento científico y técnico, cualificaciones formales y saber basado en la experiencia.

-       Organización, vale decir, métodos de gestión capaces de relacionar el hardware técnico con el know how.

-       El producto, es decir, el producto propiamente dicho o el servicio como resultado del proceso de producción”. (Jörg Meyer-Stamer, La creación de capacidad tecnológica en países en desarrollo, Desarrollo y Cooperación, Berlín No. 1/1993.

“A la tecnología apropiada se le considera como: las técnicas que en términos de la extensión y efectividad propician:

  • El uso de los recursos locales, particularmente el del factor humano.
  • La economía de los recursos escasos, especialmente el capital y el intercambio extranjero.
  • El aseguramiento de su uso a su plena capacidad.
  • El desarrollo de la vinculación.
  • La minimización de cotos y
  • La producción de productos apropiados”.

Definida de esta manera, la tecnología apropiada se rodea de técnicas y productos apropiados. Por ejemplo, productos cuyas características satisfacen las necesidades básicas de los productores y consumidores de bajos ingresos. Luego entonces, la tecnología apropiada es específica al país y sus recursos. Esta puede cambiar con el tiempo, de acuerdo con los cambios en los recursos y las necesidades de esa sociedad”. (M.S.D. Bagachwa, Choice, of technlogy in industry, Intemational Development Research Centre, Ottawa Ontario, 199 l.)

En todas estas definiciones, a la tecnología no se le considera como un elemento único y aislado, sino que, por el contrario, se percibe como una serie de elementos interrelacionados con el objetivo común de satisfacer las necesidades de los clientes, en otras palabras, se le define como un sistema.

La tecnología en la empresa

Las empresas competitivas tienen un especial cuidado para detectar los cambios tecnológicos y del mercado que pueden crear cambios en el entorno.

La administración de la tecnología será, en los próximos años, la clave del éxito de las empresas en todas partes del ‘ mundo. Sin embargo, esta tarea no resulta fácil. Un uso ineficaz de la tecnología puede llevar a socavar las bases competitivas de las empresas. Además, un sistema tecnológico específico no siempre es portador de ventajas competitivas.

El sistema tecnológico en las empresas, necesario para la producción de bienes o servicios, se incorpora al sector productivo mediante la producción directa (como ocurre en toda unidad económica que utilice tecnología que ella misma produce) y por su comercio (cuando la unidad económica adquiere la tecnología ofrecida por otros).

Ese sistema tecnológico tiene un precio y es una mercancía que tiene un valor de uso y un valor de cambio. El valor de uso esta determinado por el grado en que cumple los propósitos para los que se integró al sistema, en tanto que el valor de cambio se mide por la proporción en que su valor de uso se cambia por otra mercancía, ya sea directamente o por medio de unidades monetarias.

Mientras que su valor de uso depende de la utilización práctica del conocimiento contenido en el sistema tecnológico, el valor de cambio es el resultado de la apropiación privada de ese sistema tecnológico por el propietario y, de esa manera, conlleva un cierto grado de poder de mercado y de capacidad para generar utilidades. El comprador demanda la tecnología porque necesita su valor de uso; el vendedor la suministra para obtener beneficios económicos mediante esta transacción.

Por ello, el sistema tecnológico de las empresas deberá incorporar el valor de cambio, además del de uso, debido a que muchas veces se invierte en integrar nuevos sistemas, buscando obtener mejores valores de uso, olvidándose de la dimensión del valor de cambio de los mismos, sin esto, la capacidad de respuesta del sistema en el sector productivo sería deficiente.

El sistema tecnológico, desde su diseño inicial, se debe especificar desde el punto de vista del mercado, adecuando el valor de cambio y el de uso. Esto es, lo que los clientes compran tiene que responder satisfactoriamente a sus necesidades reales o no les servirá. Contar con una tecnología particular y fabricar productos únicos no es suficiente para dar permanencia a cualquier organización.

Conocer a fondo el sistema tecnológico permite:

  1. Afianzar la posición COMPETITIVA de la organización en el mercado, a través de la venta de productos y servicios adecuados;
  1. Desarrollar sistemas tecnológicos alternativos que superen al que actualmente esté en uso y
  1. Diversificar el portafolio de productos si se considera estratégicamente necesario.

Asimismo, la integración y el desarrollo del sistema tecnológico deben ser valorados a largo plazo, la miopía tecnológica del corto plazo conduce a errores estratégicos insalvables o muy costosos. Emplear o proporcionar la mejor tecnología no quiere decir nada, lo verdaderamente importante es aplicar e integrar un sistema tecnológico adecuado a la demanda del mercado y a la realidad que plantea el entorno específico de la organización.

Un aspecto clave, que a menudo se olvida, es que el sistema tecnológico debe analizarse con criterios de mercado y con un enfoque de costo beneficio a largo plazo.

La mejora del sistema tecnológico es una alternativa válida para mantener o incrementar la posición competitiva en el mercado. Las decisiones de inversión en tecnología suelen ser irreversibles y si no se toman en el momento oportuno, después resultará muy difícil su introducción. Conviene valorar estratégicamente el potencial de una tecnología para decidir si interesa cambiarla.

No es la temporalidad lo que conduce al progreso tecnológico, sino la realización sistemática y sostenida de un esfuerzo de planeación en el sentido adecuado, orientado por el diagnóstico, pronóstico y prospectiva tecnológica. De hecho, gran parte de las empresas son renuentes a la implantación de un nuevo sistema tecnológico, porque en algunas ocasiones éste puede parecer menos eficiente que la tecnología utilizada en ese momento y, en otras, se sobrevalora el potencial de una parte del sistema tecnológico cuando lo que produce su avance es el desproporcionado nivel de inversión que se le destina al mismo

Una tecnología se debe abandonar si su rentabilidad no es satisfactoria. Pero a veces, es conveniente seguir invirtiendo en ella, aunque aparentemente resulte poco rentable, debido a que contribuye indirectamente, como elemento de la sinergia, a dar una mayor competitividad a la organización misma o porque es un elemento estratégico en la planeación.

Proceso propuesto para administrar el sistema tecnológico en la empresa,

Dado que el sistema tecnológico es un elemento estratégico en las empresas y que al mismo tiempo es básico para llevar a cabo las actividades de transformación y producción de bienes o servicios, se hace necesario buscar su mejor utilización, productividad y rendimiento, de manera similar a como se tratan los otros insumos en las organizaciones.

Puede decirse que la administración del sistema tecnológico en las empresas es el proceso aplicado a su establecimiento y definición en la organización, que además desarrolla el diagnóstico, el pronóstico y la prospectiva tecnológica, tanto de la organización como de su entorno, con el fin de establecer la permanencia o el crecimiento de la misma a partir de la integración de un sistema tecnológico adecuado que antecede a los planes, programas y proyectos para la innovación tecnológica, a través de la adquisición, desarrollo o mediante la copia, conservando siempre la dirección que dan la misión, visión y objetivos de la propia organización..

Además, deben contemplarse los programas de asimilación para la conservación, acrecentamiento y difusión del conocimiento tecnológico propio de la empresa, aunado a un aseguramiento y control que sirva para el desarrollo de una cultura organizacional en beneficio del individuo, la organización y del país (figura IV.1).

El sistema tecnológico, por sus múltiples interrelaciones con otras áreas de la actividad organizacional, por sus variados niveles y grados de especificidad, por sus implicaciones económicas, sociales, culturales y dinamismo, entre otros aspectos, requiere de una administración con una complejidad superior a la de otros insumos. Esta complejidad demanda de un acercamiento metodológico, conceptual, organizacional y operacional de tipo sistémico para que la administración del sistema tecnológico se realice dentro de condiciones aceptables de eficacia y eficiencia para que la empresa pueda lograr las innovaciones radicales o graduales necesarias para su competitividad.

Aun cuando las actividades del proceso administrativo para el sistema tecnológico en las organizaciones no se encuentran de manera formal y explícita en este trabajo, para su mejor comprensión se consideran los siguientes conceptos y técnicas:

Planeación estratégica organizacional. El antecedente forzoso para la administración del sistema tecnológico es la planeación estratégica de la organización, porque ésta da orientación a las actividades y acciones estratégicas del sistema y de ninguna manera es en sentido inverso; en otras palabras, las estrategias organizacionales son las condicionantes de las estrategias tecnológicas.
Integración del sistema tecnológico. Para administrar el sistema lo primero que debe hacerse es integrar el sistema tecnológico particular de la organización, identificando los vectores de misión, estructura organizacional y diseño de transformación, así como el entorno específico para la organización. Además, deben determinarse objetivos y medidas de actuación o parámetros tecnológicos.
Elaboración del diagnóstico tecnológico. Al integrar el sistema tecnológico de la organización, de manera paralela se desarrolla el diagnóstico tecnológico que se integra con los datos de los parámetros tecnológicos, que pueden ser cualitativos o cuantitativos, indicando la capacidad de respuesta que como sistema presenta la organización. Con este diagnóstico se establece -con el mayor grado de certidumbre posible- el nivel tecnológico de la organización y a partir de este dato se establecen las opciones por seguir.
Establecimiento y desarrollo de la planeación estratégica tecnológica. Considerando el nivel competitivo de la empresa en el mercado y relacionándolo con su nivel tecnológico, la organización puede determinar su estrategia tecnológica, que se resume en compra, copia o desarrollo de las diferentes partes del paquete tecnológico.
Establecimiento de programas para el desarrollo e innovación tecnológica. Las líneas estratégicas se afinan con los programas acotados por algunas técnicas, como son, entre otras, el ciclo de vida del producto y el ciclo económico del segmento industrial de la organización.
Formulación y evaluación de los proyectos de innovación tecnológica. Los proyectos son la parte operativa de las estrategias; para su buen desarrollo es necesario establecer metodologías para su formulación. El Banco Mundial recomienda que en su estructura se contemplen cinco apartados: aspectos de mercado, aspectos técnicos, aspectos económicos y financieros, aspectos administrativos referentes a su  implantación y control, así como una evaluación costo-beneficio. En la selección y administración de los proyectos se debe considerar el objetivo fundamental que es la búsqueda de innovaciones radicales.
Elaboración de las políticas tecnológicas organizacionales. Para llevar a cabo el proceso administrativo del sistema tecnológico, es necesario establecer en la organización políticas tecnológicas orientadas a proteger y acrecentar el acervo tecnológico existente o en vías de desarrollo; por esta razón, entre otras actividades, se deben considerar las siguientes:

Estructura y aprobación de los contratos de transferencia tecnológica. Los contratos de transferencia tecnológica no sólo se contemplan en la compra de tecnología; de hecho son fundamentales en la copia y desarrollo de algunas partes del sistema tecnológico, ya sea que se lleve a cabo de manera interna o por cooperación con otras organizaciones. La administración del sistema tecnológico en las organizaciones receptoras deberán usar estos contratos como elemento de control para asegurar la transferencia exitosa de los sistemas tecnológicos en juego.

Propiedad intelectual. Como elemento clave para reforzar el control del sistema tecnológico es necesario conocer y utilizar las herramientas referentes a las dos ramas de la propiedad intelectual: la autoral y la industrial.

Financiamiento. Una vez seleccionados los proyectos para la innovación por desarrollar es necesario, como tarea fundamental del administrador del sistema tecnológico, conseguir los fondos necesarios para llevarlos a cabo, por lo que es fundamental el conocimiento de las alternativas que el sistema financiero nacional presenta para tal fin.

Procesos de cooperación. Dado que la mayoría de las empresas nacionales no cuentan con las capacidades parar llevar de manera integral el proceso administrativo para su sistema tecnológico, se hace necesario proponer la manera de disminuir esta debilidad. Una alternativa son los procesos de cooperación o vinculación conocidos tradicionalmente como vinculación universidad-empresa, donde el proceso planteado se da bajo una orientación de ganar-ganar.

Formulación e implantación de los programas de asimilación de tecnologías. Establece que la asimilación del sistema tecnológico que se recibe se da cuando se puede generar más conocimiento con el conocimiento recibido. Es por ello que dentro de los contratos de transferencia un apartado importante es el del programa de asimilación que disminuirá en la organización receptora el tiempo de aprendizaje del nuevo sistema y la habilitará para mejorar el sistema.

Estas actividades son las mínimas, pero necesarias para desarrollar el proceso de administración del sistema tecnológico en las organizaciones.

El administrador y el sistema tecnológico

Las funciones que desarrollará el profesional que administrará el sistema tecnológico se traducen en un sistema de toma de decisiones estratégicas, orientadas al logro de las innovaciones; entre las herramientas que deberá utilizar se encuentran:

  • Contratos de transferencia tecnológica.
  • Procesos de cooperación con universidades y centros de investigación.
  • Ley de la propiedad industrial.
  • Evaluación de proyectos de desarrollo tecnológico.
  • Evaluación y desarrollo de programas para la calidad total.
  • Programas externos para el financiamiento al desarrollo tecnológico en la organización.

Por lo tanto, el administrador de la tecnología deberá reunir diversos tipos de conocimientos, así como una serie de habilidades que lo capaciten como un generalista capaz de integrar, coordinar y dirigir el sistema tecnológico.

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